13 dic. 2016

No cometas el error de controlar tus emociones.

- Hexagrama nº 40 del I Ching- Trueno sobre el Agua - La Liberación -


Si no conoces tus emociones - tus estaciones - no conocerás a sí mismo.


En el ejercicio de nuestra propia salud mental, indignarse y desahogarse permite que los truenos, los rayos y la tormenta haga lo que tenga que hacer, pase y salga el Sol. Una tormenta viene para regar o inundar. Tú decides. Observen los fenómenos atmosféricos. Tal como lo tenemos hoy, el clima está desequilibrado, es decir, la naturaleza está cabreada por nuestra interferencia brutal en sus asuntos y lo expresa con terremotos, huracanes y más catástrofes naturales que siento deciros, irá en aumento porque no la escuchamos con el respeto que se merece. La naturaleza no está loca, sólo reacciona ante la locura humana con sus avisos que dicen : "Me estoy cansando de ustedes, mis hijos. Paren de hacer lo que están haciendo antes que sea tarde".
En nuestro microcosmos pasa lo mismo. Si no abordas y expresas tus "climas" en el momento que se producen, encerrándolos en una prisión mental, es decir, la cárcel que es tú "autocensura" (no confundir con autocontrol) cuando la emoción o el sentimiento se fuga (porque tarde o temprano acaba haciendo) sale desperdigado envenenando todo a su paso. La represión que imponemos contra nosotros mismos supera a de cualquier gobierno extremista y déspota. Es la imposición de leyes inhumanas y antinaturales contra nosotros mismos. Es la guerra declarada contra uno mismo. En fin... Es por eso que vemos todos los días, personas que son consideradas por su comunidad como muy buenos ciudadanos, cometiendo atrocidades de la noche a la mañana, aparentemente sin razón alguna. La ira descontrolada se traduce en violencia extrema hasta en la más "blanca paloma".
Tanto control nos ha convertido en auténticas bombas destructoras. Así cómo uno no puede detener la lluvia, detener el llanto cuando el cuerpo lo pide para limpiar la mente y el corazón, causa, a la larga un auténtico desastre en nuestras vidas, invocando la cólera, la envidia, la ansiedad, la depresión entre otras calamidades... Y así sucesivamente. No digo que vayáis por ahí rompiendo cristales (o la cara de alguien) puesto que, cuando llegan estas ganas es porque el vaso está desbordado por no fluir con las emociones en el momento que se han producido. Esto ocurre en la mayoría de las veces, por el miedo a la opinión ajena, que no está sintiendo lo que tu sientes, tildando de debilidad o falta de control tú reacción ante una acción que mancilla tu dignidad. Por esto existe la palabra "indignación" que es el producto de un enorme descontento ante la agresión a la dignidad. Pero no confundir dignidad con el Ego y su orgullo insano.

Protegerse de las emociones naturales nos lleva al caos interno. Lo digo por experiencia propia y luego la observación de las experiencias ajenas. Esto afecta a los eventos exteriores de la realidad... Nos lleva a la división que está llevándonos a la extinción.

El autocontrol radica en exactamente saber identificar las emociones y canalizarlas en alguna parte: En la escritura, en el arte, en un blog, libro, diario, en este basurero llamado Facebook o expresando abiertamente en el lugar donde se ha originado. Normalmente las emociones desatadas y destructivas se producen desde una emoción sencilla y normal que sólo quería un poco de atención expresando aquello que le aqueja, pero, con su represión, se convierte en una arma contra sí mismo y los demás. De ahí nace la "toxicidad" en las relaciones interpersonales.
Si te tildan de loco o desequilibrado por expresar abiertamente las emociones en estado puro (no comprimido o reprimido y por ende dañino) más locos están los que te acusan, no porque no tengan sentimientos o emociones (porque los tiene igual que tú y lo reprimen) sino que están proyectándose en ti, es decir, intentan reprimir en ti lo que reprimen en sí mismos y es por eso que vivimos hoy día en el mundo de las pastillas "controladoras del humor".
Para finalizar, la escritura es una gran aliada para identificar las emociones y sentimientos en estado extremo negativo y es por eso que mis "cabreos" o mi "alegría", a veces están sintetizados en palabras escritas, por la sencilla razón de que vivimos en un mundo tan absolutamente furioso, que ya no nos permite sentir nada abiertamente y nos cierran las puertas por un simple llanto, risa, enfado legítimo... No soportan ni alegría, ni tristeza. Pero lo que no sabe la gente es que, cuando todo esto estalle (que sin duda lo hará) póngase a cubierto puesto que las consecuencias serán a nivel global. Esta tradición de aparentar sentimientos y emociones que no tenemos para satisfacer a los demás, tiene los días contados, pues algo sucederá en nuestra sociedad que abrirá esta caja de Pandora y dentro no quedará ni la esperanza, si no adquirimos una "verdadera" inteligencia emocional - virtud que muchos dicen tener pero no saben que están ejerciendo lo contrario de ella con sus técnicas de autorepresión teñidas de "autocontrol". Las emociones no son racionales, no hay que racionalizarlas o se convierten en nuestras peores pesadillas. Hay que tratarlas en su terreno "anímico" (el inconsciente). Uno de los principios de esta inteligencia es ser honestos con las propias emociones y no intentar controlarlas, sino conocerlas, comprenderlas, aceptarlas y ser sus amigos, para que las emociones no se vuelvan nuestras enemigas. Cuando nos enemistamos con nuestro "clima" interno, los demonios toman forma real y las verdaderas enfermedades mentales hacen su aparición... En fin... La verdadera locura destructora, toma su lugar y el resultado colectivo salta a la vista en la Era actual. No se fíen de la "apatía o insensibilidad" de la gente. Por dentro son un volcán a punto de estallar y lo harán por más que se escondan tras una falsa serenidad o frialdad. Es una profecía científica.

Asuman la responsabilidad sobre sí mismos y se liberarán poco a poco... Permítanse fluir de lo contrario perecerán ahogados en sus propios estanques.
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