21 dic. 2016

La Máquina del Tiempo y el "Timeline"



Acto I

El Juicio Final cuyo tanto os referís los cristianos, no es más que el enfrentamiento a la propia obra y no tiene nada que ver con Dios, ni con los Ángeles, ni con Cristo, ni con Satán, Lucifer o su reverendísima madre... Si estos personajes existen, simplemente están como observadores del fenómeno sin mover una paja, porque al fin y al cabo, si existen, nos ha otorgado todo su poder, ya que hemos sido nosotros quienes les hemos creado y por ende, todo lo que tienen, lo tenemos, aunque hayamos olvidado. El Juicio Final, es una tarea individual que nace de un colapso colectivo. Es un tiempo que llega para ponernos "a todos" en un punto de reflexión detonado por la cercanía de un punto sin retorno. Es un autojuicio que no debe aplazarse o estaremos condenados, por nosotros mismos, a la destrucción masiva, que con o sin juicio es inexorable en el tiempo y quizás, ya haya pasado y vivimos su eco. Por otro lado menos surrealista al parecer estamos adelantando los hechos de manera antinatural. Las trompetas suenan desde el interior de cada uno anunciando la obligación de cambiar sí o sí. Suenan tan fuerte que sólo uno mismo puede escuchar el ruido atronador en su mente y para que este ruido cese, uno debe callar, escucharse y actuar en consecuencia a esta alarma interior. Pero estáis muy ocupados con otros asuntos y calláis las trompetas con mucho entretenimiento exterior. Allá ustedes... Pues el tiempo se detiene para que este juicio se celebre... 

Acto II

Hoy día no hay que tener tanto esmero en ocultar un secreto. Basta con dejarlo a la vista para que nadie lo encuentre.

Acto III

Mientras estuve bailando, cantando, pintando, escribiendo, viajando, aprendiendo cosas nuevas o conociendo gente nueva (no gente repetitiva que sólo cambia de rostro) estaba viviendo... El resto del tiempo en que no hacía estas cosas, estuve malgastando mi vida, aunque, hasta no hace tanto, no lo sabía. Pero cuando lo supe, casi me muero del arrepentimiento de haber perdido tanto tiempo con aquello y aquellos que fueron tan breves durando tanto. Esta es la conclusión de 45 años de existencia. Es por esto que insisto en la importancia de cada segundo, incluso el segundo en que algunos de ustedes lean esto. Si les sirve o no, esto no me incumbe... Lo que me incumbe es lo que sé de mí misma. ¿Y ustedes? ¿Qué saben de sí mismos?

Acto IV

No tienes que decir a tu cuerpo que llevas 30 años bebiendo. Si lo dejas hoy, piensa que has empezado a beber ayer. Pero piensa sin dudar. Es la manera de usar el lado equilibrado de la verdad, que es y no es a la vez. El subconsciente ejecutará la orden de la creencia y así será. Pero sólo si instalas bien el programa en las "ramas" correctas. En el caso puesto de ejemplo, los daños de 30 años serían el daño de un día, es decir, nada, pues la bebida no daña el cuerpo irreversiblemente en un día, salvo si tomas una sobredosis letal. Puedes decir a tu cuerpo que incluso nunca has bebido. Si la fe es fuerte se vuelve verdad. ¿Por qué no utilizar la fe para algo más inteligente? Se dice en metafísica que podemos utilizar las leyes inmutables contra ellas mismas.

Si la ciencia está en lo cierto y solamente el hoy existe, todo lo demás que recuerdes, puedes ubicar en cualquier tiempo pasado o simplemente borrarlo y contrarrestar sus efectos. Piensa que algo que recuerdas nunca haya existido y dejará de existir en el presente, es decir, los efectos dejarán de existir. De hecho he comprendido porqué ciertas personas no pagan por sus maldades. Es simple... Sólo pagan aquellos con remordimientos, es decir, con recuerdos de auto acusación de un determinado efecto de una causa de los cuales se sienten culpables, aunque lo nieguen. En todo caso, sí lo niega a los demás, pero no tienen la frialdad suficiente de negarse a sí mismos... Entonces es cuando actúa la tal justicia humana y "kármica" que les persigue, pues ya se ha perseguido, condenado y castigado a sí mismo de antemano, por la consciencia de su culpabilidad.

Nuestra mente es la máquina del tiempo. No hay ninguna otra. Si de pronto todos los humanos entramos en un acuerdo de olvidar toda nuestra historia y que nuestra existencia estuviese empezando ahora libre de todo pecado o virtud del pasado, así sería. Limpiaríamos el disco duro colectivo y empezaríamos de nuevo como recién nacidos. Puesto que la materia es energía, todo lo negativo o positivo construido desaparecería, pues ya no creeríamos en todo lo que hemos creado. Nos olvidaríamos por completo y sin creencia, no hay realidad: No hay creación. Incluso puede que nosotros, sin el pegajoso sentido del Yo y del Ego, dejaríamos de existir, pero suavemente, fusionando con el todo o con la nada. O no... Quizás simplemente desapareceríamos sin más. ¿Y qué mal hay en ello? La finitud de las cosas de la materia lo hará de todas formas, aunque esta finitud es supuestamente de un estado en particular, quizás empezando otro. O no... ¿Yo qué sé? Vamos...

Pienso que la dificultad infranqueable para renacer y recrear nuestra especie o simplemente borrarla de este formato dantesco, radica en no creer en los poderes mágicos de la mente, delegando este poder a "otras cosas" que también son creaciones nuestras, pero para matarnos prematuramente. O no... Quizás este sea el plan... O quizás no haya plan y todo sea aleatorio. Me temo que si todo sigue como está, a pesar de tanta información, repetiremos constantemente nuestro pasado y siempre tendremos aquellos que hacen con una mano y otros que deshacen con la otra... Esto tiene pinta de acabar muy mal, o lo que es peor: No acabar. Ya lo creo. O quizás ya no lo quiero creer... En nada. Pero me veo traicionando escribiendo estas cosas.

Debo revelaros que estas reflexiones que escribo, se me ocurren en el momento en que escribo. A veces me siento como si tuviera mis pensamientos y un megáfono que vibra en una frecuencia que unos pueden escuchar y otros no. Por eso las escribo aquí y no en secreto, como debería ser... Aunque pienso que una teoría debe ser revelada por más estúpida que parezca, porque puede que no sea tan estúpida al fin y al cabo...



Acto V


Una vez la vida me ha quitado todo para recordarme que lo que tenía no valía nada... Pero me dejó con vida, las 5 extremidades intactas y mi ordenador orgánico en plena forma. Por supuesto que enfermé de miedo... Sentí odio, impotencia y soledad durante un tiempo casi eterno. Me hice mucho daño... me castigué... Pero, vino el Sol después de la tormenta y agradecí mucho, pues comprendí que yo me tenía a mí y todo el universo a mí disposición. Y con eso la vida me devolvió la responsabilidad de crear un Universo nuevo a mi antojo y me pillé resolviendo estas ecuaciones. A veces me pregunto porqué comparto eso con ustedes si no hay nada nuevo en ello... Es algo que pasa cuando tiene que pasar y no es algo que se fuerce, ni que se enseñe... Ocurre en cada individuo de manera singular. Es una cosa que te habla y sólo tú puedes escuchar porque viene en tu lenguaje personal... Pero luego me recuerdo que somos parte de una misma cosa y quizás pueda servirles de algo... O no... Si pienso, creo y si creo se manifiesta. De eso ya no tengo duda. La única duda que tengo "ahora" es ¿Para qué?

Fin... 

O quizás el principio...

O quizás nada...

Andréa Cristo 2016 (Ahora)
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