22 nov. 2016

La Codicia y la Envidia - Un caso de Amor Odio


-Una muestra de las ediciones de fotos de Madonna - Imagen de libre circulación en Internet -


Tengo algo que decir del mundo del espectáculo, visto que ahora está de moda señalar los "antes y el después" de los artistas - que naturalmente envejecen con el tiempo - como también el artista con o sin maquillaje además de la polémica si sus fotos tienen Photoshop o no.
Primeramente quiero hacerles unas preguntas:
Cuando van ustedes a ver un concierto, espectáculo de cualquier índole ¿qué coño van a ver? ¿Amas de casa en sus quehaceres y padres de familia luciendo tripa en el sofá frente a la tele? - ¿No verdad? Salvo si la pieza de teatro así lo exige - No hace falta que me contesten porque todos conocemos las respuestas.
Cuando compran ustedes un producto de marca, un perfume, o una mierda cualquiera que pasa por la publicidad ¿por qué lo hacen?
Les diré:
Ustedes pagan para ver, escuchar o intentar ser el personaje artístico ficticio (no la persona real detrás del personaje). Ustedes tienen una estraña manera de resolver el asunto de vuestro complejo de inferioridad, que es aliviado el 99,9% de las veces, señalando los defectos de los demás para sentirse mejor con sus propios defectos. Nadie tiene la culpa que somos unos monos imitadores y nos frustramos porque no podemos ser como las estrellas y les buscamos los fallos físicos cuando no tenemos dinero para ser como ellos físicamente, olvidando sus talentos en lo que respecta a su profesión.
El artista de escenario vende lo que ustedes compran. Si no hay demanda, no hay oferta, así que dejaros de gilipolleces. Nadie acepta tampoco la naturalidad al 100%, así que, a ver ¿qué diablos quieren ustedes? Aclárense.
El espectáculo es algo que existe desde que el hombre existe como homo sapiens, como también el maquillaje. Es un rasgo antrópico primitivo más que social moderno. Desde que se ha inventado la fotografía, se ha inventado el retoque fotográfico. Vean las fotos de sus abuelos hechos por un fotógrafo profesional de la época y júrenme que no está retocada. Me apuesto el cuello y cuando apuesto es para ganar, porque tanto entiendo de imagen, fotografía, como de espectáculo y su evolución, porque además de tratar con la imagen artísticamente, yo misma he sido una que he subido un millón de veces en un escenario con un quilo de maquillaje para que la última fila del teatro pudiese ver mi cara y hablaba en buen tono para que el último oído pudiera oír mi voz, visto que en mi época, teatro era con acústica natural, no con micrófonos escondidos. 
No hace falta volverse famoso para actuar en una función teatral o ganarse la vida en los escenarios bailando, cantando o actuando. Pero envejecemos y dejamos la profesión, como por ejemplo la de bailarines, porque un día nos lesionamos o ya no somos capaces de rendir como antes. Es lo mismo que la profesión de jugador de fútbol. Tiene fecha de caducidad como todo que depende del rendimiento del cuerpo y del aguante de la persona, de la edad, o de las ganas visto que, luego se cambia de vida y tiene otras cosas que atender, o se dedica a otras profesiones. Ya la mente sólo envejece si quiere (si sigue en sus trece). Sin embargo, las profesiones de actor, cantante, comediante, no están sometidos a la edad ni la belleza física, porque el talento artístico de estas disciplinas no viene de este privilegio. Esto lo han inventado ustedes de esta generación donde es un tremendo pecado ser gordo o ser viejo - salvo si es una gran celebridad vieja como Morgan Freeman - porque a ustedes les da igual el talento que uno tenga...
La belleza física extrema que tanto amáis y odiáis a la vez, es un privilegio de la juventud, de su buen manejo y de una vida sana a medida que la edad pasa para poder conservarla, pero no tiene nada que ver con el talento. Hay mujeres lindísimas fregando suelos y otras más feas que el demonio ganando premios Nobel o dirigiendo una gran empresa. ¿Y qué? Ocúpense de la ropa sucia en su casa y dejen de mirar lo que tiene o no tiene el otro, porque al fin y al cabo todos tenemos talentos. Sólo no los usa quien no quiere. Dejen de mirar lo que ustedes no tienen y señalar lo que tiene esta gente que están ahí para entretenerles y muchas veces de buena fe. Es decir, legítimamente. Son ustedes que no saben separar la película de la realidad y crean lo que llamamos "la proyección colectiva a través de su inconsciente".
Lo que realmente es una cosa nefasta, es la imposición de cánones estéticos físicos y modas a través de los artistas, modelos, etcétera. Cánones que han matado más que la peste negra a las adolescentes y mujeres en las últimas dos décadas... Pero nadie habla de ello.
La Hiperrealidad es un efecto del campo de entretenimiento, pero habéis hecho de este entretenimiento una forma de vida que criticáis pero a la vez envidian. ¿Ustedes creen que las celebridades tienen vida? Las celebridades no tienen más que dinero y fama. Pagan un precio muy alto por su nivel de vida y por supuesto, es la consecuencia de sus deseos que motivaron sus logros. Pero si no hubiera admiradores de su enorme talento, no serían lo que son - quitando del medio las celebridades de usar y tirar del mundo del espectáculo comercial agresivo como Miley Cyrus, por ejemplo, aunque esta última también está en su legítimo derecho de ganar su vida como le salga del "coño" - valga la redundancia. Al fin y al cabo quienes les paga para verla son sus fans.
La gran mayoría de las celebridades no tienen intimidad, sus relaciones son un desastre, viven en un nido de serpientes venenosas, con dianas en la cabeza, conviven con el miedo constante de un fan psicópata y se rodean guarda espaldas. No duermen ni comen correctamente, pues para atender a vuestra demanda tienen que morirse de hambre, entrenarse y trabajar como posesos... Se operan hasta arrancarse un par de costillas para tener más cintura o lijarse las caderas para atender esta exigencia de belleza y eterna juventud que ustedes mismos, los consumidores, fomentan. 
No tienen libertad, su vida personal es un mercado, están siempre expuestos a críticas que pocos de ustedes aguantarían, es raro que tengan verdaderos amigos, en fin.... La lista es larga. Pero saber de eso no me hace ni más ni menos feliz porque me importa un rábano. Soy adepta del principio "cuidado con lo que deseas". Yo sólo quiero verles actuando si caso me gusta su trabajo... Solamente eso. Mientras no hagan daño a nadie deliberadamente, tienen absoluto derecho de ser quienes son y como son. Ellos trabajaron mucho para conseguir estar donde están, y la mayoría salieron de la nada... Y aunque haya sido chupando una que otra polla (o coño) esto no es asunto vuestro ni mío. Qué tire la primera piedra quien no lo haría para ser Madonna, por citar a alguien. ¿A quién quieren ustedes engañar?
No se trata sólo de dinero, señores. Sin música, sin payasos y sin fantasía la vida nos sería imposible más de lo que ya es. Así que dejen de tanto criticar a los payasos que se maquillan y quiten ustedes también la máscara insostenible de vuestras caras y muéstrense tal como son... Cuando esto ocurra, será un gran espectáculo social. Será un gran día para la humanidad... Vivan y dejen vivir.
Dejen de buscar las tres patas al gato. Tiene cuatro salvo si le amputan una.


Andréa Cristo 2016

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