12 nov. 2016

El Virus Zombi


Fuente la imagen - Zombis



No hay ningún misterio en lo que vivimos actualmente y el futuro que nos espera. Es como en la mayoría de películas zombis que es una metáfora de la insensibilización mundial donde los humanos han sido contaminados por un "virus" que se escapó del control de los que encargaron a los científicos tal apocalíptica arma biológica, creando muertos vivientes.
Por un lado vemos un grupo que intenta sobrevivir en constante tensión del terror disparando contra tantos zombis como pueden hasta que muchos se quedan atrapados entre una turba de estas criaturas y se convierten en un nuevo zombi. Por otro lado, los zombis sólo cuentan con el reflejo de comer al que no está contaminado. Ya no piensan ni razonan. Les da igual que luchen contra ellos, les da igual que les disparen... No sienten nada, no oyen, no hablan, sólo "gruñen" y sólo tienen un instinto: "Comer". Metafóricamente: nutrirse, absorber, digerir y defecar la energía de otro. En fin, consumir.
Al no poder consumir se mueren de hambre. Mientras los poderosos responsables de esta hecatombe están en sus Bunkers con una despensa llena de Champagne y Caviar para una década, saben que la única arma contra los zombis que ellos mismos crearon es que la resistencia se vea mermada y todos se conviertan en zombis, visto que zombis no comen a otros zombis ni otro tipo de comida que no sea humanos y por ende morirán todos de hambre dejando el planeta libre para que los poderosos puedan reinar como Dioses.
En la vida real, somos muchos. Zombis y la resistencia... Sin embargo, el plan en esta pantalla es que nos matemos entre nosotros para mermar la superpoblación que también se les escapó de las manos, con la influencia de las Iglesias cristianas (y sus leyes) la musulmana, la judía y los creadores de deudas, visto que, para tener una familia tienen que hipotecarse, endeudarse hasta las cejas en nombre del un tal "amor" prostituido (o intereses) siguiendo a raja tabla el mandamiento "creced y multiplicaos" y de paso, danos esclavos. Pero al multiplicarse tantos, el planeta ya no es suficiente y los poderosos lo saben. Ponen su grano de arena en la montaña que viene emergiendo hace milenios, inventando guerras orientadas a determinadas culturas, que según las ideologías predominantes, están ahí por error encima de "sus" yacimientos de petróleo o diamantes y como no pueden bombardear, por ejemplo, a Sudamérica o países europeos "no productivos en recursos" como España, Portugal o Italia, crean la división social para que usen por lo menos sus armamentos y su estupidez fascista ciudadana en pro de su causa.
El virus zombi de la vida real es la híperrealidad: Móviles, redes sociales para uso exclusivo del narcisismo, saturación de informaciones inútiles, programas televisivos, telediarios donde no hay ni una buena noticia, publicidad, política, deportes empresariales, videojuegos violentos, cine basura, en fin, todo el tipo de distracción para cegarnos de lo que realmente ocurre... Somos simples autómatas con artilugios tecnológicos caros que tienen su buen uso, pero la gran mayoría no lo conoce. Hay gente que no sabe sacar todo el partido de sus ordenadores, pads o Smartphones. Simplemente "desean" tenerlo porque todos los favorecidos lo tienen. En fin, típico comportamiento de un zombi.
Tras el colocón de todo querer, todo tener en detrimento de los desfavorecidos del mundo, vino la gran resaca. Todos, absolutamente todos tenemos las manos manchadas de sangre humana y de animales extintos y en vías de extinción, porque consumimos cosas superfluas a cuesta del trabajo esclavo, incluso la muerte de los "perdedores" como algunos de ustedes denominan las víctimas que trabajan por pan y agua para hacer realidad nuestros "deseos" materiales. Para más INRI tenemos las manos sucias por indiferencia y omisión ante otras millones de barbaridades que ocurren en el mundo, porque "la vida es así" según el concepto humano judeocristiano.
Pero ahora hay un gran problema. La balanza se inclina negativamente por el lado occidental pues el hambre ya ha llegado aquí del otro lado del planeta, donde un bando que se creían mejores que otros están perdiendo todo lo que tienen y ya están teniendo difícil acceso a la "comida" y este hambre tiene intención de quedarse, para que sintamos el peso de nuestro estilo de vida. Hay que pagar la factura de la sin razón y no hay salida.
Para finalizar, deténganse para analizar vuestra propia conducta antes de alzar banderas o de autodenominarse activistas de eso o de aquello sólo porque está de moda o les hace sentir que están haciendo algo "bueno" mientras al mismo tiempo, estáis apuñalando a vuestros amigos por las espaldas, pegando a su mujer, maleducando a sus hijos, defendiendo tradiciones obsoletas, comprando cosas hechas por manos de niños esclavizados, atropellando derechos fundamentales, esparciendo rumores, consumiendo cosas experimentadas en animales, comprando madera de ley salida de la amazonia y todo tipo de capricho destructivo. No hay resistencia alguna contra el virus zombi en esta "historia real". Ninguna resistencia será efectiva hasta que os enfrentéis con vuestro propio zombi interno. Dejen de engañarse a sí mismos y a los demás y si es que les queda algo de "vergüenza" aborden primero sus microcosmos para resistir a las inclemencias que vendrán en el macrocosmo. El resultado de esta obra dantesca es nuestra... No habrá a quien culpar ni dios al que suplicar cuando la cosa se ponga realmente fea.

Andréa Cristo 2016
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