8 oct. 2016

Últimas conclusiones sobre la Ansiedad y las Benzodiacepinas


Renace

Por experiencia propia: No se excusen en los síndromes de abstinencia para no dejar las benzodiacepinas. Las "BZD" son una droga cualquiera, donde la adicción es mil veces menos grave que el alcohol, la heroína o el crack y aun así, muchos han superado la adicción de estas últimas tres drogas, afrontando los síndromes de retirada, eso sí, con disciplina, organización, ayuda y la buena información. La ansiedad (del tipo que sea, pues hay muchos tipos y grados) no es una enfermedad en sí misma, sino que es una alarma de que estás haciendo algo que no te beneficia en nada o estás insistiendo en una conducta que efectivamente te llevará a la muerte prematura, pero quizás no la muerte física, pero la muerte de tu dignidad u otro valor interior cualquiera. 

Descubra este "algo", dialogue cariñosa e interiormente con él/ella (pues tienen forma, género, nombre y apellidos) y cada vez que ocurra una crisis, pregunte "qué quiere de ti" con amor y resignación. Acepte el hecho que un día tendrás que morir y en el momento de una crisis severa, entréguese a esta sensación de muerte inminente que sentimos en los los ataques de pánico, pues tendrás que hacerle frente tarde o temprano para dejar este mundo, sí o sí. Aproveche para entrenarse para este momento por lo cual, todos, inexorablemente pasaremos, súbita o lentamente. 

Cuando miras el miedo extremo de frente y le haces una reverencia o le desafías a un duelo (dependiendo del tipo pues, habrá que ver a cuales "divinidades o demonios" internos estamos enfrentando y qué tipo de sacrificios quieren) verás que no es lo que parece. Este miedo absoluto que desajusta todos tus equilibrios y te mantiene en una tensión constante e insoportable, es tu amigo más que tu enemigo, y cuando menos, un aliado. Es como si un ente que nos quiere "a morir" estuviese gritando algo como "¡ detente y mírame, pues tengo algo que decirte !", pues, básicamente lo que hace la ansiedad  es "paralizarte con una serie de síntomas somáticos" pero que, a nivel físico, son completamente reales pues hay cambios químicos en el cuerpo, ordenados por el cerebro para que te sientas lo peor posible, en fin, para que les escuches. Es una invitación a un cambio radical en algo y es por este algo que se ha vuelto la epidemia psíquica mundial de la actualidad, donde no ves mil cayendo a tu lado ni diez mil a tu diestra, por la sencilla razón que están todos drogados por la sociedad y sus "expertos". 

A la sociedad y al sistema no les interesa que descubras que estás en un mal camino y que ellos son la fuente de todo error mundano posible e imaginable. Quieren que continúes en él, pues de tus errores continuos sin aprendizaje y miedos depende la supervivencia de la sociedad y del sistema autodestructivo que hemos edificado a lo largo de nuestra evolución, amparándonos en ilusiones sin fin. Tú les alimenta... Tú eres su combustible. Deje de serlo, pero que no lo sepan cómo has logrado aunque sigas dentro del mismo. El cuerpo puede estar encadenado, pero la mente no tiene porqué estarlo - guiño. 

No esperes que la Seguridad Social te trate "correctamente" de la ansiedad. Mucho menos que te cure. No les interesa en absoluto. Te drogarán hasta que no quede ni rastro de tu verdadera personalidad y serás un zombi obediente para la sociedad, el gobierno y el sistema, porque se supone que te dan tú chute para que no te sientas tan mal. Pero ojo, lo están retirando y dificultando la administración de golpe cuando estás enganchado, pues el sistema es tan retorcido que además quieren que supliques por tus dosis aunque lo estés pagando religiosamente y sé porqué lo hacen, aunque no viene al caso ahora, porque en realidad no hay nadie a quien culpar. Nosotros decidimos crear a esta sociedad, nosotros la alimentamos y somos los responsables de su existencia y supervivencia. Así que no nos quejemos de los resultados ya que insistimos en seguir en el error. 

Si no tienes dinero para pagar un buen psicólogo - que no sea un maldito traga perras - que haga honor a su título, infórmese a sí mismo a través de tú instinto e intuición. Invocar a los dos con insistencia y sinceridad harán que acudan a ti sin esperas. 

Internet no está sólo para porno, desgracias, infamias, periodismo, cotilleo y redes sociales, sino que es una bendita - maldita Universidad donde se encuentra todo el conocimiento y la estupidez humana, y cuando digo todo es TODO. Cuando buscas algo honesta y decididamente y haces las preguntas correctas, encuentras las respuestas enseguida. No atienda al consejo de muchos expertos que dicen que no tienes que buscar información en Internet o en otra parte sobre tus problemas. Esto es para disuadirte para que no intentes curarte por tu cuenta porque - en serio - no les interesan que te cures. Recuerden: Siempre serás un cliente para libros de autoayuda con técnicas inútiles, brebajes dudosos y pastillas sintéticas. Memoricen el refrán que les digo ahora: "De médico y loco todos nosotros tenemos un poco". Invoque a sus médicos y a sus locos interiores y atrévase a tomar las riendas de su vida. No temas cometer errores de búsqueda, los habrán sin duda, sobre todo si estás motivado por la desesperación y no por el deseo de conocimiento. Pero tenga en cuenta que, el peor de los errores en el caso de la ansiedad es continuar tomando las benzodiacepinas. Cambiar una droga por otra es un acto estúpido perpetrado por eruditos. Repito: Ansiedad no es enfermedad mental. Es una llamada a la lucidez.

La meditación ayuda, pero requiere práctica, disciplina y dedicación. Pienso con relativa convicción que los ataques de pánico son ya de por sí una meditación forzada, que además de paralizarnos, nos pone en posición fetal y en una condición absolutamente vulnerable para analizar nuestra existencia y lo que estamos haciendo con ella.

El supuesto ataque de pánico: Deberíamos cambiar su definición pues el pánico es sólo una consecuencia de los síntomas, no su detonante, visto que hacen una sopa de fobias que no tienes y meten en el paquete del diagnóstico generalizado y distribuyen con las respectivas pastillas como una mercancía más. Pero no tienen en cuenta que, cuando tenemos uno de estos ataques, nos ponemos inconscientemente en una posición de meditación ya de por sí, pues quien los tiene "severos" sabe que solamente se puede tranquilizarse estando sentados con la espalda recta o acostados de lado como una caracola después que la "pataleta de hiperventilación" hace con que "nuestra consciencia se vea completamente alterada" y entramos en estados contemplativos... Aunque con el miedo por el medio como consecuencia de la falta de entendimiento del funcionamento de nuestra propia mente y cuerpo, que solo trata, quizás* de enviarnos un "ultimatum". Es por esta razón que tenemos una percepción ralentizada del tiempo y una deformación del espacio. Estamos en su mundo,  hay que explorarlo... No huir de él.

*__Si bien que todo lo que expongo aquí se basa en el análisis de mi propia situación, debo hacerlos saber que estoy estudiando el fenómeno desde hace seis años por mi cuenta y tengo referencias suficientes para afirmar contundentemente lo que digo, aunque soy prudente al hacerlo, por esto utilizo el "quizás". 

Siempre están con el "erre que erre" con el tal "miedo injustificado" o "situación estresante" y fobias comunes. No se trata sólo de miedo, sino de una intensa reacción de rechazo inconsciente que se ha vuelto crónico contra "algo" que está muy arraigado en nuestras mentes y nos negamos a contemplar o afrontar. Es como un ataque autoinmune. Incluso debo revelar que la mayoría de los que padecemos estos ataques, lo tenemos súbitamente cuando estamos en relativo reposo, tranquilos o haciendo algo productivo. En estado de ira e indignación no se presentan síntomas de pánico porque estas emociones agresivas son su antagonista. Hay que estar en un estado pasivo para que este síndrome te pille. De ahí viene la definición: El miedo a pasar otro episodio se ve condenado al pánico por anticipación. 

Puede ser cualquier cosa y hay que dar con esta "COSA" que tiene varias escalas de gravedad y profundidad. No son "vulgares ataques de nervios" tal como quieren hacer parecer en el reino de la desinformación. El factor estresante es inconsciente y puede ser temporal o crónico, súbito o antiguo, pero no se manifiesta de igual forma en todos los individuos como se ha pretendido hacer pensar - Hay un cierto patrón en el cuadro sintomático pero no engloba a todos nosotros donde podemos observar variaciones muy significativas en los relatos en las tertulias de grupo. Diferencias que la medicina no aborda correctamente y se apresura en tratar con cualquier pastilla. Por esto no abordo aquí todos los síntomas posibles, pues puede ser desde un simple temblor, una simple palpitación hasta la imitación sintomática más fiel de un infarto, tanto que si vamos a urgencias, están obligados a descartar el ataque al corazón con los análisis médicos oportunos - con o sin "cianosis" que delata la "real" falta de oxigeno en los tejidos, cosa que no provoca una hiperventilación, que por otro lado, causa la tan temida tetanía porque la sangre se vuelve alcalina. No obstante, debo admitir que el síntoma más terrorífico es la despersonalización (sensación de estar fuera del cuerpo, es decir, viéndonos desde fuera como describen en las supuestas "experiencias cercanas a la muerte"). No se confundan ni frivolicen sobre el tema. No nos hacen ningún favor. Los síntomas de la ansiedad son un verdadero tormento en repetición. 

No atiendan tampoco a estos cursos y fórmulas milagrosas para vencer la ansiedad que están desperdigados en Internet. No funcionan. La ansiedad con o sin pánico no se vence, se conquista. Hay que coquetear con ellos (los síntomas) y seducirles para que te cuente sus secretos y luego hacerles el amor. Es literalmente una historia casi sexual... El sexo en su esencia es una fusión creadora y/o destructora (Yin-Yang). Es un romance de tu cuerpo, alma, mente... No es una tragedia aunque quieran encasillar como tal. No hay intermediarios en esta relación ni se tolera infidelidades. En todo caso somos nosotros quienes cometemos las traiciones, tratando de callar los síntomas. Las benzodiacepinas no curan y es más nos enferman aún más. Su cometido es silenciar los síntomas por un tiempo hasta que tienes que tomar más y más porque la tolerancia se hace evidente pero el grito no cesa; no se le puede callar salvo con la atención total en uno mismo, pero no una atención desde la perspectiva del miedo que provoca, sino todo lo contrario. Prueba hablarle en voz tenue con amor hacia ti mismo, no intentando detener el proceso ni intentando controlar nada y verás el milagro. 

Abandone la obsesión por el control. En realidad nadie lo tiene sobre NADA ni nadie. Es una nefasta ilusión que hemos creado... Una ilusión destructiva que está poniendo en jaque mate a nuestra especie. 

Para ayudar en los síntomas de abstinencia, usa la madre naturaleza con confianza. Valeriana, Espino Blanco, Pasiflora, Lúpulo o todos juntos... Pero no vayan tomando lo que sea por ahí. Las hierbas citadas en concentraciones altas no hacen milagros, pero ayudarán a que reduzcas las dosis de benzodiacepinas con un margen de éxito muy alto y relativamente confortable. Pero no habrá éxito sin escudriñar el desencadenante u origen, como quieran llamar. Repito, el objetivo es dar con la CAUSA, el efecto es sólo eso: " Un efecto" para que le prestemos la debida atención. A mí me está funcionando de maravilla, pero cada uno tiene que tener su propia fórmula personal. En mi caso, además soy estudiante de psicología y por ende soy mi primer paciente y siempre lo seré, pero tengan ustedes mismos acceso directo sobre vuestra propia psique a través de la introspección "sincera y honesta" y les aseguro no fracasarán. Háganlo antes que sea tarde para todos. Cúrense solos. Para esto tenéis una mente maravillosa absolutamente capaz de hacerlo.

Por último, estudios recientes revelaron que dejar las benzodiazepinas no implica ningún riesgo para la salud parecido o mayor que al dejar el Alcohol o los Opiaceos. Estos dos últimos pueden matar tanto en su uso como en abstinencia  que muchas veces depende del tiempo de consumo. El síndrome de abstinencia por las benzodiacepinas es muy incómodo y relativamente peligroso, pero estadísticamente muy raras veces mata. Así que no te fíes de los prospectos o de las informaciones ambiguas con respecto a estas drogas. Son las benzodiacepinas que matan por uso continuado, no la ansiedad. 

 Esto es todo por el momento. 

 Andréa Cristo 2016
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