29 jun. 2015

¿Qué comprendes cuándo alguien te dice : Sé tu mismo?

Obra: Siete Años de Arte Digital Andréa Cristo


Antes solía dar este “consejo” a la gente con el ejemplo de mi propia conducta. Pero con el pasar del tiempo, un nefasto día, me miré al espejo (como en el cuento de hadas donde la bruja pregunta si hay alguien más bella que ella) y me planteé la gran cuestión:

__¿Eres constantemente tú misma?

Y el espejo me contestó:

__No, casi nunca eres tú misma.

Cabreada le grité:

__¿Cómo? Si he sacrificado tantas oportunidades… he sacrificado tantas cosas que consideraba un insulto; una represión a mi personalidad… ¿Cómo es posible que me contestes que casi nunca soy yo misma?

Y dijo el espejo:

__Por esta misma razón... “sacrificaste” lo que “considerabas” un insulto a tu personalidad… Otra cosa es que estuvieras en lo cierto. En realidad, lo que hiciste ha sido sabotearse ¿Represión? Vamos… te reprimiste tu misma. Tu personalidad, en verdad, es ostentosa y orgullosa. Te gusta el lujo, te gusta ser líder, eres perfeccionista, detallista, exigente, eres artista, narcisista, no eres modesta, eres autoritaria, histérica, carismática... Naciste para sufrir mucho pero también para disfrutar, hacer sufrir, hacer gozar, sonreír, pero también naciste para brillar, aunque también pasar por callejones oscuros. De tanta energía activa que tenías, te volviste perezosa porque te entregaste a las fluctuaciones depresivas derivadas de “tu conducta” que no estaba en armonía con tu “personalidad”. A pesar de tu generosidad, sabes ser egoísta, y cuando toca, debes serlo… si reniegas tu naturaleza, el mundo te come. Así que, te pasaste en la dosis de dar demasiado a quién no merece ni siquiera una mirada. A pesar de buena amante, saber darte valor, pero no lo hiciste... te pasaste en la dosis de regalar ríos rosados de lujuria a personas desérticas en la cama, en el amor, en el afecto, en la complicidad… Así el río seca, hija… A pesar de tu altruismo, debes pensar más en ti, pero te pasaste en la dosis de ayudar a quien no tiene sentido alguno de la gratitud, etcétera… No supiste equilibrar los aspectos de tu personalidad porque quisiste ser demasiado “buena persona” y te jodiste… Y como si fuera poco, caíste una y otra vez en el mismo error pensando que estabas actuando correctamente, cuando de hecho estabas despilfarrando energía a lo tonto. Luego te quejas que la Ira sacude tus estructuras y derriba todo cuanto hay a tu alrededor y acabas por hacer pagar justos por pecadores y de paso te auto-destruyes… El resultado es que te has vuelto misántropa porque es normal odiar al mundo que no te acepta tal como "tu crees" que eres y disimular no va contigo, de modo que cuando te cansas el cielo cae sobre cabezas. Apagaste tu estrella porque ignoraste que, ser “uno mismo” es “ser uno mismo” con defectos y virtudes y, por supuesto, asumiendo todas las consecuencias sin importar un bledo la opinión ajena. Caíste en ciertas “programaciones” que te dicen “cómo ser tú misma”, pero siendo lo que quieren que seas… y en tu caso, la envidia del entorno que atrajiste como sabotaje inconsciente, gente atraída por tu brillo como almas en pena, robando cada vez un poco de luz, finalmente han conspirado para que parezcas una perdedora, una marginada y caer en la oscuridad… en el ostracismo… Una trampa de las más sucias que hay y que puede pillar desprevenido al mayor genio en inteligencia emocional del Universo… Ahora, visto que me consultas, te doy la buena noticia que, para ser uno mismo, nunca es tarde… De modo que lo que sacrificaste antes, resucitas ahora. Para esto te apellidas “Cristo”, no?__ Terminó su discurso burlándose.


Cuando alguien te dice “sé tú mismo” está sutilmente diciendo, “sea como yo”, o “sea como yo quiero”.  Parece increíble que haya manuales y libros de autoayuda que te “enseñan” a ser tú mismo, cuando la dura realidad es que, cuando asumes el riesgo, tendrás montones de enemigos... Lo bueno es que, si te queda un amigo, será "verdadero"… Si te aman porque eres de naturaleza "servicial", consigues todo lo que quieres, si te odian porque tu naturaleza es "extravagante" estás en la mierda, pues desgraciadamente en este mundo, la soledad es buena para quien la aprecia como yo, pero no sirve para avanzar en ciertos dominios. Si yo fuese quien soy realmente, sería considerada como el Diablo encarnado. Pero hay la otra cara de la cuestión... Si uno se acepta tal como es, le importa un rábano lo que piensan o sienten los demás con respeto a su conducta, pero también debe aprender a ser un oportunista muy hábil… es decir, manipula todo a su alrededor, para que pueda ser como le da la gana.

He llegado a la conclusión que ser “uno mismo” con una personalidad como la mía si estuviera en sintonía con mis intereses, sería algo parecido a ser una “psicópata” (recuerdo que la psicopatía ni siempre va asociada a la criminalidad, sino a la ausencia total y absoluta de empatía, emociones y sentimientos como por ejemplo, el remordimiento; incluso me atrevo a decir que me gustaría padecer de esta enfermedad, para que me diese igual todo que me rodea). Por otro lado, digamos que tu “Yo Mismo” es una persona “floripondia”, es decir, ve todo positivo, ama todo y a todos y todos te aman porque siempre vas de "guay", "zen", "flower-power y haces todo para agradar los demás… No obstante, prueba dejar de hacerlo a ver lo que pasa…

Todos “sugieren” que seamos nosotros mismos, pero si nuestra inclinación es decir las cosas como son sin estudiar el momento de decirlas, el resultado es la exclusión. ¿Estamos siendo nosotros mismos si esperamos el momento para hacer o ser algo que nos llene de plenitud cuando nuestra naturaleza es impaciente? Respuesta: No… Pero en este ejemplo “esperar” es un aprendizaje para equilibrar “tus superpoderes” y que no salgas con rayos y nubarrones, donde debe haber Sol para que consigas tus objetivos. Qué conste que aprendido esto hace poco…

No obstante, hay el factor “solvencia”. Los ricos y las celebridades tienen derecho a todo tipo de excentricidades de sus “Yo Mismo” o sus “Egos” (cuyos son de todo, menos auténticos) forjados por las circunstancias de su “poder adquisitivo” y “popularidad” les otorga el privilegio de ser como son. Un ejemplo reciente es la cantante auto-destructiva al cubo pero maravillosa al infinito Amy Winehouse, quien se dejó la vida siendo lo que era sin ningún pudor. Ella y todo el club maldito del 27... todos eran lo que eran...

Pero desgraciadamente, “casi” la absoluta mayoría no es quien aparenta ser y tarde o temprano siempre tenemos que bajar los pantalones ante algún “interés”. Cuanto te niegas  y decides ir contra la corriente, asegúrate de tener brazos y piernas muy fuertes, para nadar y no salir del sitio.

Cuando eres lo que eres sin “auto-disciplina”, te catalogan con mil enfermedades psíquicas… Tengan cuidado con “creer que son ustedes mismos”. No vaya a ser que hayan creado un personaje o arquetipo que se hacen pasar por ustedes.

Para terminar, este consejo no lo doy y no lo acepto ya. Como dicen por ahí, hagas lo que hagas, seas como seas, siempre te apuntarán con el dedo, te mirarán por encima del hombro y te pondrán la zancadilla... Pero el peor de los rastreros te lamen el culo mientras te apuñalan. Estos son difíciles de detectar.

Ser uno mismo, no te viene bien para pedir un favor o conseguir ayuda en ciertos casos. Ser uno mismo es la soledad absoluta. Es la gran hazaña de tu vida y no es cualquiera que puede decir con propiedad que es “sí mismo”. Sin embargo, en el baile de máscaras que es el mundo, ir con la cara descubierta es peligroso, pero es fascinante poder de ver la gente sin sus máscaras, pues al ir con la cara al aire obtienes el poder de ver a través de las caretas, y a menudo, vale la pena pagar el precio de presenciar tal espectáculo dantesco y ver en 3DHD la ridiculez de sus portadores.

Pero la cuestión es: ¿Con toda esta maraña friki-filosófica-espiritual/anti-académica, vale la pena ser uno mismo?

¿Qué precio estáis dispuestos a pagar?

Andréa Cristo 2015
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