7 ene. 2018

La muerte de tres...





Ando tan desactualizada, tanto que ni me di cuenta que personas que he conocido en un pasado remoto, sobre todo celebridades brasileñas, a quien di la mano, recibí en mi casa, entablé amistad, entré en su camerino para tomar una copa o incluso me acosté con uno de ellos (por gusto, no por salir en los titulares de la prensa rosa ya que mantuvimos en estricto secreto) han muerto en el año pasado y lo más intrigante, es que murieron tres personajes próximos en el mismo año.

Muy poca gente que me conoce hoy sabe que he sido bailarina y he trabajado en el teatro y uno de ellos el Teatro Alaska entre 1990 y 1991 en la extinta Galería Alaska, célebre entre los gays en la Copacabana, antes que el tiempo de hoy en la Zona Sur de de Rio de Janeiro exterminase todo rastro de la bohemia carioca de los 80/90. En aquél entonces era común que yo codease con gente del mundo del espectáculo porque estaba incrustada en este mundo y era un universo que yo adoraba y tengo muy buenos recuerdos.

Creo que estáis esperando saber con quien me he acostado y ahora está muerto, pero ya pueden esperar. No soy popular actualmente pero basta para que diga un nombre, para que me meta en camisa de once varas por decir quien fue, por así decir, una fantasía sexual realizada, pues sólo ocurrió una vez porque estábamos en el lugar y momento correcto y ha sido todo un placer... Ha sido un regalo. Además los de lengua hispana ni saben que haya existido, pero los brasileños sí, porque ha sido un sex symbol por sus canciones eróticas. Pero hay muchos, a pesar que ha sido el único que ha muerto en 2017. Aun así no corro el riesgo escribiendo en castellano para gente que no tiene ni idea de quien se trata. Pero esto no viene el caso. El caso es abordar la muerte de las otras personas.

Loalwa Braz, la célebre cantante de Kaoma (Lambada) que fue record de ventas en el mundo, fue la muerte que más me impactó. Después de una vida de gloria, murió, según titulares, asesinada brutalmente, quemada viva dentro del maletero de un coche, en Saquarema, Rio de Janeiro. ¿Cómo es posible que la muerte llegue de esta manera a una persona que ha dedicado su vida a hacer que la gente olvidara todas sus miserias con sus alegres canciones? Es igual lo buena o mala persona que fuese, visto que no tengo información de su personalidad, mi contacto con ella ha sido de lo más superficial, pero nadie que haya hecho medio mundo gozar de alegría, se merece una muerte así. La última vez que la he visto, ha sido en un evento en la extinta Discoteca Scala en la "Rue du Rivoli" en París en un concurso de Miss Transexual en el año de 2004. Ella ya estaba mayor por entonces, pero su popularidad seguía siendo la misma. Mal sabría ella que moriría 13  los después y de una manera tan indigna. Qué su espíritu descanse en paz.

Ya la Rogeria, vulgo Astolfo Barroso Pinto, célebre travesti Brasileña, maquilladora, actriz, cantante, murió de shock séptico. Me recuerdo como fuera hoy el día en que sali de mi camerino y entré en el suyo para fumar "cierto cigarrillo" con ella, mientras me decía que yo tenía mucho talento y alcanzaría la cima, desde que no me enamorase del primer gilipollas, entre otros consejos que no seguí porque en aquella época comía y vivía del arte, pero respiraba y emanaba amor. En esta época el teatro estaba dividido con dos funciones. Una en la que yo hacía el parte del cuerpo de baile y tenía un número solo por privilegio del director de la función que había reconocido mi polivalencia y en el segundo turno entraba su función que ha durado una década que se llamaba "A Noite dos Leopardos". Ya estaba mayor, pero insisto que la sincronicidad está en la muerte de tres personajes que me han advertido que, yo había nacido para brillar, pero que a veces alguien nos apaga antes de encender la mecha. Dicho y hecho. Eso es lo que me ha conmocionado porque los tres dijeron lo mismo.

Pero la gran pregunta es:
¿Qué es brillar?
Personalmente pienso que el brillo viene de pulir nuestro diamantes internos. Evolucionar, trascender todo y todos... Ya la fama y las posesiones, la muerte no deja que nos llevemos con ella.

Tardío, pero rindo homenaje a estos tres artistas y con este que me acosté, repito que ha sido un sueño realizado de una joven mujer soñadora que también pisaba un escenario. En todo caso estos años se quedaron atrás aunque el placer que he sentido es inolvidable.

La muerte no es igual para todos en el sentido de cómo llega, ni cómo agonizamos. Pero trae consigo una moraleja que he aprendido bien, a pesar de mis errores:

"Vive lo más intensamente posible, busquen ser dichosos y aprender cosas maravillosas en el proceso porque todo tiene su final que no sabemos cual. Mientras haya vida, no hay nada que nos impida vivir plenamente todo aquello que nos toca, pues la hora de la muerte es inexorable para todos, pero imprevisible en su momento de sacarnos del mundo, que al fin y al cabo, es una dimensión de experiencias que elegimos consciente o inconscientemente."

Gracias a los tres y descansen en paz.

Andréa Cristo 2018

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...